25 mayo 2026

El volantazo de Tesla: el fin de una era para poner toda la carne en el asador de Grok

La estrategia de Tesla está pegando un giro brutal. Mientras la industria mira de reojo cómo la inteligencia artificial de Grok se mete hasta la médula del software de conducción autónoma de la marca, la compañía tomó una decisión pesada puertas adentro para liberar recursos: freezar a los históricos Model S y Model X. Lars Moravy, el vicepresidente de ingeniería de vehículos, y Franz von Holzhausen, el jefe de diseño de Tesla, hablaron largo y tendido de esto en el podcast Ride the Lightning hace unos días, directamente desde la fábrica de Fremont. Moravy dejó la puerta un poco abierta, tirando un “nunca digas nunca”, pero la realidad es que justo esta semana fue el evento de entrega de las últimas unidades especiales de estos dos modelos que supieron armar la identidad de la empresa. Era algo que ya se venía masticando desde que Elon Musk anunció la “baja con honores” del sedán y el SUV en enero, durante la llamada de ganancias del último trimestre de 2025. Hoy, los cañones y la guita apuntan al Cybercab, el robot Optimus y el Semi.

El dolor de cabeza de los fierros viejos El fin de ciclo de estos autos no tuvo demasiado debate interno. Estamos hablando de una plataforma que se cranéo allá por 2008; como dijo Moravy mirándolo a von Holzhausen en el podcast, catorce años después seguía siendo en esencia el mismo auto con un par de actualizaciones encima. El verdadero problema que los empujó a tomar la decisión fue la regulación de seguridad. La Euro NCAP viene ajustando sus protocolos de choque cada cinco años. Y si bien Tesla sacó las cinco estrellas con los refreshes que hicieron hace un tiempo, las nuevas exigencias de Europa se pusieron demasiado estrictas. Desde ingeniería le fueron metiendo parches sobre la marcha para zafar y mantener los vehículos lo más seguros posible, pero llegó un punto en el que se dieron cuenta de que necesitaban un rediseño total. No valía la pena semejante desgaste operativo cuando el futuro de la marca ya no pasa por ahí.

Grok toma el volante Y acá es donde entra el verdadero foco de todo este reacomodamiento. Whole Mars Catalog venía avisando el domingo que pasaba algo groso, y finalmente Yun-Ta Tsai, un ingeniero pesado dentro de Tesla AI, blanqueó la situación: el build de Grok (el modelo de xAI) se está usando a lo loco para desarrollar tanto el Full Self-Driving (FSD) como el futuro Cybercab. Es la primera vez que un ingeniero de este calibre sale a confirmar con nombre y apellido que Grok dejó de ser una simple promesa y ya es una herramienta de ingeniería de uso intensivo y diario.

Qué hace Grok hoy y qué necesitás para correrlo Si hoy te subís a un Tesla, te vas a encontrar con que Grok funciona como un asistente conversacional bastante más piola y natural que el sistema heredado de comandos de voz, aunque por ahora los dos corren en paralelo. Te ayuda a buscar supercargadores, restaurantes o a meter destinos en el navegador. Desde la actualización de esta primavera de 2026, lo podés despertar sin tocar absolutamente nada tirando un “Hey Grok”, además de setear recordatorios basados en tu ubicación. Todo este despliegue arrancó en Norteamérica en julio de 2025 (Cybertruck incluida) con el parche 2025.26, y cruzó el charco a Europa en febrero de 2026 abarcando lugares como España, Alemania, Francia, Italia y el Reino Unido con la versión 2026.2.6.

El chiche sigue en Beta y tiene sus mañas con los requisitos. Necesitás sí o sí un procesador de infoentretenimiento AMD para tener el acceso básico. Pero si querés el manos libres y la app dedicada de Self-Driving, tu auto tiene que tener el hardware AI4 o ser uno de los Model 3 o Model Y de las últimas camadas. Además, te exigen tener activa la suscripción de Conectividad Premium o estar colgado a una red Wi-Fi, aunque a Grok en sí no te lo cobran como un extra. Un detalle no menor es que todavía no controla cosas básicas del auto como el aire acondicionado, la música o las luces; todo eso sigue pasando por el sistema de voz viejo.

La implicancia de integrar todo esto es clarísima y explica por qué dejaron morir a sus modelos más caros. Para abril de 2026, Tesla ya estaba laburando a fondo para que Grok reemplace por completo al sistema de voz antiguo y tome control directo del FSD. Musk ya adelantó que la idea es que le hables a la inteligencia artificial para pedirle maniobras finas de estacionamiento en lenguaje de todos los días. Imaginate decirle al auto “estacioná de culata en ese hueco” o “avanzá hasta la entrada” y que el sistema lo resuelva. Esto va a marcar la primera vez que Grok tenga un impacto directo sobre el movimiento físico del auto, dejando en claro que el negocio de Tesla ya no es actualizar plataformas de hace más de una década, sino meterse de lleno en la autonomía total.